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viernes, 25 de enero de 2013

Imagina, imagina



Os ofrezco una de las creaciones literarias que hicimos en clase con Irune. 
La actividad se llama la bandera, consiste en inventar el nombre de un país, decidir sus reglas, sus habitantes, su situación……
        Y dibujar la bandera.

Imacreativilandia

Imacreativilandia es un pequeño país situado en la ladera de las montañas pringosas.
  Los habitantes de éste país eran muy felices pues, Imacreativilandia era un país democrático y todos sus habitantes eran escritores, músicos, artistas….
 Todo era imaginación y creatividad pero un lluvioso día llegó un malvado hombre llamado Prohibini Creativinni e impuso  su fuerza y se proclamó dictador del país.  Imacreativilandia  se volvió gris y triste pues la creatividad y la imaginación estaban prohibidas, pero un buen día todos los habitantes de Imacreativilandia salieron a la calle e imaginaron que Prohibini Creativinni jamás existió y así fue como los habitantes de  Imacreativilandia recuperaron su creatividad y libertad de imaginar. 


jueves, 24 de enero de 2013

La gran aventura de leer



Os quiero poner una escena de una de las películas de mi infancia, estoy segura que muchos de vosotros la habéis visto.


¡¡Esto es pasión por la lectura!!!

domingo, 28 de octubre de 2012

Cuento de miedo


La historia de Marieta

Durante las pasadas semanas hemos estado hablando en la clase de Irune sobre los cuentos de transmisión  oral y fue entonces cuando recordé un cuento de miedo que nos contó mi tía a mis primas y a mí cuando éramos pequeñas. Es un cuento tradicional del Pirineo.
Recuerdo perfectamente el día que mi tía nos contó la historia, estábamos pasando las vacaciones de Semana Santa en un pueblo de los Pirineos. Volvíamos de una excursión y al montarnos en el coche comenzó a diluviar.  Ya estaba oscuro apenas faltaban pocas horas para que llegara la noche, cuando mi tía nos dijo que nos iba a contar un cuento, nosotras accedimos encantadas sin saber que era un cuento de miedo. Es totalmente cierto lo de la lluvia os lo juro.


Esta es la historia de una niña de unos ocho años que se llamaba Marieta y vivía en un pueblo de los Pirineos.
Marieta era una buena niña aunque le gustaba mucho hacer trastadas, casi nunca obedecía a la primera pero era una buena chica.
Un buen día su madre le dijo que tenía que ir a la carnicería a comprar hígados para la cena, pero cuando Marieta iba de camino a la carnicería se encontró en la plaza del pueblo con sus amigas Josefina, Paula y Anita que estaban jugando a la comba, Marieta pensó que no pasaría nada si se quedaba un rato jugando con ellas. Cuando llevaban mucho rato jugando de repente sonaron las campanas de la Iglesia: (Ton, ton, ton, ton, ton, ton, ton, ton…).
    ¡Madre mía son ya las ocho!, grito Marieta muy disgustada, seguro que ya han cerrado la carnicería.
Marieta salió corriendo a todo prisa, seguida por sus amigas, pero no sirvió de nada la carnicería ya había cerrado.
-     ¡Mi madre me mata! , ¿Qué hago?
Anita que era muy ingeniosa, le dijo:
-     No te preocupes Marieta, yo tengo la solución aunque tienes que ser muy valiente y no debes arrepentirte. ¿De acuerdo?
-     Emmm… vale, dijo Marieta algo confusa.
-     Mira: esta mañana murió el señor Santiago y está en el depósito del cementerio, esperando a ser enterrado mañana, como no tenia familia no hay velatorio, no creo que pase nada si le quitamos los hígados, ya no los necesita y tú sí.
Marieta estaba no estaba muy segura de hacerlo pero no podía hacer otra cosa, si regresaba a casa sin los hígados su madre la castigaría.
Así fue como las cuatro amigas aunque tenían mucho miedo, hasta Anita lo tenía aunque lo negara, le quitaron los hígados al señor Santiago.
Y dicho y hecho, Marieta le llevo los hígados a su madre en un paquete que le había dado Anita para que su madre no sospechara nada.
-      ¿Cómo has tardado tanto?
-     Pues…había mucha gente, mami, además he acompañado a Josefina a la mercería porque quería comprar unos botones para el vestido de su muñeca y luego nos encontramos con su primo Juanito y…
Marieta tenía una gran facilidad para contar mentiras pero su madre las dio por buenas y se puso a freír los hígados.
-     Marieta a la mesa. Dijo su madre.
-     No tengo hambre mami, me voy a dormir a casa de a la abuela.
-     Está bien pero al menos tomate un vasito de leche con miel antes de marcharte
-     Vale, dijo la pequeña y se marcho a toda prisa a casa de su abuela que vivía dos calles más abajo.
Marieta llego a casa de su abuela y se acurruco con ella en la habitación del piso de arriba, la niña no paraba de pensar en lo que su madre se estaba comiendo los hígados del señor Santiago, pero por fin a la media hora logro empezar a tener sueño cuando de repente escuchó una ronca y desgatada voz:
-     ¡Marieetaaa, Marieteaaa, dame los hígados que me has quitado!
Marieta estaba temblando de miedo, pero pensó que sería su imaginación, cuando tras pasar unos minutos escucho de nuevo:
-     ¡Marieta, no pienso marcharme!
La niña se acurruco todo lo posible a su abuela y le dijo:
-     Abu tengo miedo, estoy escuchando una voz.
-     Niña no sea tonta que será algún borracho que sale de la cantina.
Marieta se tranquilizo, pensó que seguramente era algún borrado del pueblo, cerró los ojos cuando y escuchó:
-     ¡Marieeetaaa, estoy aquiiii, he venido a por lo que me has quidado!
La niña temblaba y sollozaba.
-     ¡Marieta estoy en la puertaaaaa!
La pobre Marieta, no sabía qué hacer, se tapo la cabeza con las mantas.
-     Marieta estoy subiendo, estoy en el primer escalón, Marietaa
La tenebrosa voz era cada vez más cercana.
-     Marieta estoy en el tercer escalón, ¡Marieeetaaa!
Los segundos parecían horas, Marieta deseaba con todas sus fuerzas que fuera de día.
-     Marieta sigo subiendo, esto en el cuarto escalón. ¡Voy a por ti! ¡Marieta estoy subiendoooo!
-     Socorro abuelita, tengo mucho miedo, te juro que estoy escuchando voces, dijo entre lágrimas.
-     Marieta, deja de decir bobadas, no pasa nada, será la vecina que se dejo el transistor puesto. Duerme ya pequeña.
Marieta no podía dormir, tenía mucho miedo, pensó es imposible que sea el señor Santiago, los muertos no hablan pero cuando parecía haber terminado todo.
-     ¡Marietaaa, Marietaaa, voy por el quinto escalón! ¡Dame los hígados que me has quitado, son míos!
Marieta voy por el sexto escalón, cada vez estoy más cerca de atraparte, Marieetaaaa….

Marieta estaba cada vez más asustada, temblaba y lloraba.
-     ¡Marieta, reza todo lo que quieras pero sigo subiendo!, decía la temblorosa voz con una maligna carcajada.
Se oían los crujidos de las viejas escaleras, cada vez estaban más y más cerca.
-     ¡MARIETAAAAAAA!, estoy llegando. ¡Marieta voy por el octavo escalón, noveno. De nuevo se escucho esa maligna risa ¡Estoy llegando, Marieta ya he subido, esto aquiii, Marietaaa, Marieta, estoy avanzado por el pasillo, Marieta estoy llegando, cada vez estoy más cerca.
El corazón de Marieta latía con más fuerza que nunca, mucho más que cuando estaba con el primo de su amiga Josefina. Se oían los pasos cada vez más cera vio como se movía la puerta de la habitación que estaba entreabierta.
-     ¡M- A- RI E TAAAAAAAA!, estoy en la puerta, puedo verte, MARIETA, dame los hígados que me has quitado. Marieta, estoy a los pies de cama, MARIEEETAAA, MARIETA, MARIEETAAA, MARIETA, ¡¡¡TE COGÍ!!!


Ahora me encanta esta historia y la he contado muchas veces, en los campamentos, a mis amigos e incluso creo que la conté en alguna actividad en primero. Os juro que cuando me la contaron por primera vez pegué tal grito que casi me da algo, porque la gracia de la historia está en contarla  a oscuras y mantener la tensión el mayor tiempo posible y cuando en la historia atrapan a Marieta, cuando la contamos la gracia es coger a alguien del brazo y asustarle.
Es una historia ideal según dice el autor para contar en la noche de los muertos. A penas quedan unos días espero que la hayáis disfrutado y mucho cuidado la próxima vez que comáis hígados. =)

Esta historia y otras muchas más están recopiladas en el libro Cuentos del Pirineo para niños y adultos de Rafael Andolz. Me ha gustado mucho este libro aunque no lo he leído entero es estupendo está lleno de leyendas e historias todas de tradición oral recogidas por el autor, me encanta lo que pone en el reverso del libro:

“En el Pirineo, el cuento se escanciaba en las largaras veladas de invierno.
El contador, el abuelo.
El clímax: el chisporroteo del fuego, el silbido del viento en lo alto de la chimenea, la nieve en el alféizar y la luz del candil.
El auditorio: los niños pequeños, los grandes, pastores, criados, jornaleros, que bebían las palabras del viejo para repetirlas, pasados los años y a la siguiente generación”.

domingo, 21 de octubre de 2012

LOS TRES CERDITOS, una versión muy diferente


Los textos folclóricos

Textos de tradición popular, pero de carácter literario. La fabula es una manifestación mixta, sería paraliteratura folclórica.
Características:
-       -   Son populares, nacen, se desarrollan y se transmiten durante siglos en el pueblo pero eso no quiere decir que sean conocidos. Antes del siglo XX no se consideraba arte, ni literatura, ya que era creado por el pueblo.
-        -  Son de transmisión oral.
-        -  Se reunían a calor de la lumbre para contar historias. -No se protegía tanto a los niños, el sexo no era un tabú para ellos. La violencia tampoco lo era.
-      -    La muerte tampoco se ocultaba  ya que era algo muy presente.  No son infantiles sino familiares. Habitualmente eran contados por las personas mayores de la familia, también eran contados por caminantes. Puede ser vertical  de padres a hijos u horizontales (trasmitido por los caminantes, los viajeros, historias de las posadas).

Estas historias van cambiando, lo que implica que hay muchas versiones. Y como pudimos ver en clase existen distintas versiones de La Cenicienta, La Bella Durmiente, Caperucita Roja, Los Siete Cabritillos y el Lobo.

Algunos cuentos imitan a otros como es el caso de Los Siete Cabritillos y el Lobo  que “imita en el final” a Caperucita Roja. Todos estos tienen distintas versiones pero hay uno de estos cuentos conocido por todos nosotros que apenas ha cambiado y podemos decir que sólo tiene una versión; no es otro que Los Tres Cerditos.

Me ha parecido oportuno hablar sobre esta historia porque es un cuento que permite mucha escenificación, es muy bueno para trabajar con los niños ya que podemos pedirles que interactúen, lo que les permitirá sentir más curiosidad y motivación por la historia.  

Cuando se habló en clase de Los Tres Cerditos me pareció muy interesante las respuestas que habían dado los niños tras conocer el cuento:
Algunos niños concluyeron que cuando les pase algo pueden acudir a sus hermanos mayores o a sus padres. Ellos siempre se identifican con el cerdito pequeño y quieren ser o les gustaría ser el cerdito mayor, que es el que hace la casa de ladrillo (aunque para mi desde siempre había sido el cerdito pequeño) :)







Tras esto me gustaría ofreceros una versión muy atípica de esta historia que leí en Cuentos infantiles políticamente correctos de James Finn Garner.

“Había una vez tres cerditos que vivían juntos en armonía y mutuo respeto con el entorno que les rodeaba. Sirviéndose de los materiales propios de la zona que habitaban, se construyeron cada uno una hermosa casa. Un cerdito se la construyó de paja, otro de madera y el último de ladrillos fabricados a base de estiércol, arcilla y zarcillos y posteriormente cocidos en un pequeño horno. Al terminar, los tres cerditos se sintieron satisfechos de su labor y siguieron viviendo en paz e independencia.

Pero su idílica existencia no tardó en verse desbaratada. Un día, pasó por allí un enorme lobo malo con ideas expansionistas. Al ver a los cerditos, se sintió sumamente hambriento, tanto desde un punto de vista físico como ideológico. Cuando los cerditos vieron al lobo, se refugiaron en la casa de paja. El lobo corrió hasta ella y golpeó la puerta con los nudillos, gritando:

-¡Cerditos, cerditos, dejadme entrar!

Pero los cerditos respondieron:

-Tus tácticas de bandidaje no te servirán para amedrentar a unos cerditos empeñados en la defensa de su hogar y su cultura.

Pero el lobo se negaba a renunciar a lo que consideraba su destino ineludible. En consecuencia, sopló y sopló hasta derribar la casa de paja. Los cerditos, atemorizados, corrieron a la casa de madera con el lobo pisándoles los talones. El solar en el que se había alzado la casa de paja fue adquirido por otros lobos para organizar una plantación bananera.

Al llegar a la casa de madera, el lobo volvió a golpear la puerta y gritó:

-¡Cerditos, cerditos, dejadme entrar!

Pero los cerditos gritaron a su vez:

-¡Vete al infierno, condenado tirano carnívoro e imperialista!

Al oír aquello, el lobo se rió condescendientemente para sus adentros. Pensó para sí: «Va a ser una lástima que tengan que desaparecer, pero no se puede interrumpir la marcha del progreso.»

A continuación, sopló y sopló hasta derribar la casa de madera. Los cerditos huyeron a la casa de ladrillo con el lobo pisándoles nuevamente los talones. Al solar que había ocupado la casa de madera acudieron otros lobos y fundaron una urbanización de recreo en multipropiedad destinada a lobos en período de vacaciones, diseñando cada unidad como una reconstrucción en fibra de vidrio de la antigua casa de madera e instalando tiendas de recuerdos típicos de la localidad, clubes de submarinismo y delfinarios.

El lobo llegó a la casa de ladrillos y, una vez más, comenzó a aporrear la puerta, gritando:

-¡Cerditos, cerditos, dejadme entrar!

Esta vez, y a modo de respuesta, los cerditos entonaron cánticos de solidaridad y escribieron una carta de protesta a las Naciones Unidas.

Para entonces, el lobo comenzaba a irritarle la obcecación de los cerditos en su negativa a contemplar la situación desde una perspectiva carnívora, por lo que sopló y resopló y volvió a soplar hasta que, de repente, se aferró al pecho con las manos y se desplomó muerto como consecuencia de un infarto producido por el exceso de alimentos ricos en grasas.

Los tres cerditos celebraron el triunfo de la justicia y realizaron una breve danza en torno al cadáver del lobo. Su siguiente paso consistió en liberar sus tierras. Reunieron a un ejército de cerditos que se habían visto igualmente expulsados de sus propiedades y, con su nueva brigada de porcinistas, atacaron la urbanización con ametralladoras y lanzacohetes y dieron muerte a los crueles opresores lobunos, transmitiendo con ello un mensaje inequívoco al resto del hemisferio de no entrometerse en sus asuntos internos. A continuación, los cerditos fundaron un modelo de democracia socialista dotado de educación gratuita, un sistema universal de seguridad social y viviendas asequibles para todos.”

Nota del autor: El lobo de este relato representa una imagen metafórica. Ningún lobo real ha sufrido daño alguno durante la redacción de esta
historia.
(Cuentos infantiles políticamente correctos de James Finn Garner)

lunes, 15 de octubre de 2012

Buscando en la estantería de los recuerdos…


En esta entrada me gustaría hacer un pequeño recorrido por algunos de los cuentos de mi infancia.
Para comenzar os hablaré de una colección de cuentos con los que aprendí a leer.

Poquito a poco

Esta colección de cuentos se llama Poquito a poco de la editorial la Galera. Son una serie de libros para los primeros lectores, cada libro trabaja una letra, varias letras o las vocales. El primer libro de la colección es ¡Ay, mis dedos!, también recuerdo ¡Dame la pipa!, ¡Ea, ea!, ¡el león!, ¡Llueve! y ¡Mi sopa!

Ahora que tengo más conocimientos creo que son unos libros muy adecuados para iniciarse en la lectura, tratan temas de la vida cotidiana, donde los niños pueden verse reflejados. Recuerdo que me gustaban mucho las ilustraciones y no porque fueran llamativas o tuvieran algo especial, sino porque eran muy sencillas y fáciles de copiar, algo que me encantaba hacer.







Colección de cuentos de B. Potter

Cuando cumplí cuatro años mi tía me regaló la colección de cuentos de Beatrix Potter y recuerdo que me impresionó mucho porque es un libro de cuentos enorme (casi 400 páginas).


Les tengo mucho cariño porque recuerdo que mi madre me los contaba cada noche y sobre todo recuerdo que me maravillaba ver la magnificas ilustraciones creadas por la autora, que son tan reales y tan mágicas que parecen tener vida.
B .Potter es una escritora e ilustradora británica que publicó sus cuentos desde 1902 hasta 1930.  Durante sus últimos años de vida se marchó con su marido a una granja en su amado Lake District, lugar donde fueron inspiradas la mayoría de sus obras.
De sus 23 cuentos mis favoritos son:
El cuento de Perico, el conejo travieso, la historia es sobre un conejito llamado Perico que desobedece a su madre a diferencia de sus hermanas (Pelusa, Pitusa y Colita de algodón) y se cuela en el huerto del tío Gregorio y narra las peripecias que tiene que hacer para poder salir de allí. Este es el más famoso.
El cuento de la ardilla Nogalina.
 El cuento del conejito feroz este me daba mucha pena aunque también me resultaba gracioso porque el conejito malo se queda sin rabo y sin bigotes.
El cuento del gato Tomás,
El cuento de la oca Carlota.
Estos son algunos de los cuentos, creo que subiré una entrada entera dedicada a ellos.


Otros de mis cuentos preferidos eran:

La estrella de Laura de Klaus Baumgart.

Laura es una niña de unos 7 años que se muda a una nueva ciudad con sus padres y se siente muy sola, lejos de sus amigos y de su casita de campo. Una noche ve caer una estrella que se rompe una de sus “patitas”. Laura y la estrella se hacen muy amigas, pero con el tiempo la estrella comienza a apagarse. Laura, su hermano y su vecino ayudarán a la estrella a volver a su hogar. 





Ferdinado, el toro de M.Leaf








Oliver Button es un nena de Tomie de Paola



No podría olvidar la colección de cuentos de Barco de vapor de Mine.

Los libros de Mine me encantaban, creo que los he leído todos. El que más me gustaba era ¡Mini es la mejor!, aunque no me sentía nada identificada ya que Mini en esta historia es muy buena con las mates y yo no lo era y además las odiaba pero me encantaba leerlo una y otra vez. También me gustó mucho ¡Mini en Carnaval!





 De esta colección imposible olvidar Querida Susi, querido Paul.






Las aventuras de Kika superburja, sin dudarlo. 



Cuando fui algo más mayor leí novelas como Momo de M.Ende, Las lagrimas de Shiva de C. Marollquí, Llamando a las puertas del cielo de J.S. I Fabra, Los escarabajos vuelan al atardecer de M.Gripe.


Para terminar no puede faltar aunque sea muy típico nombrar la saga más famosa de los últimos años, la saga de Harry Potter.

Muchos niños ya conocían los libros antes de que se estrenara la película y no voy a mentir si digo que yo era uno de ellos. Cuando lo leí fue algo extraordinario no se parecía ni mucho menos a nada que antes hubiera leído, era como estar en otro mundo, era fascínate.
Son unos libros con los que he crecido, todos hemos crecido con ellos, al igual que con las películas. No me declaro ni mucho menos una gran fan de Harry Potter pero han sido unos libros que han estado presentes conmigo desde los 11 o 12 años hasta los 16 o 17. Cuando terminaron fue triste pero ya no éramos tan niños y al igual que Harry, habíamos crecido. 
Pero no por eso he dejado de disfrutar con la lectura y espero que sea para siempre y así poder transmitir eso a mis alumnos. 

domingo, 14 de octubre de 2012

Comenzando….


Tras un año de ausencia, volvemos un año más con Irune, retomando el blog.
Me alegró saber que este año teníamos una asignatura dedicada a la literatura, creo que es muy importante tanto para nuestra formación como maestros como para la formación de nuestros alumnos.
Desde bien pequeñita me ha gustado mucho leer y escribir historias, salvo alguna excepción tengo buenos recuerdos relacionados con la lectura.
De las lecturas relacionadas con el ámbito escolar recuerdo dos de ellas  muy motivadoras. Una fue Un Duende a Rayas y ese año en carnaval toda la clase no disfrazamos de ese personaje. Dos años después leímos El Capitán Alatriste  y también nos disfrazamos de él. Creo que esto es una buena manera de motivar y potenciar la lectura en los niños.

Otros buenos momentos relacionados con la lectura era ir todos los años a la feria del libro con mi colegio. Y otros cuando mi colegio participaba en Vallecas calle del libro (pronto subiré una entrada sobre esto).

Posiblemente mi gusto por la lectura también se deba a mi madre que siempre me leía antes de dormir y me compraba cuentos que de algún modo me hacían sentirme identificada. De vez en cuando me gusta volver a leerlos.
Estoy ilusionada con esta asignatura, sobre todo me gusta cuando en clase Irune nos lleva cuentos y muchos nos emocionamos al recordarlos.  
Me hizo mucha ilusión ver el libro de Oliver Button es un nena y los cuentos de Celia.
Me gustaría seguir escuchando historias y aprender a diferenciar los libros que son adecuados de los que no, maneras de motivar la lectura y por supuesto seguir recordando libros de mi infancia. =)